Blackjack (21)

El Blackjack es un juego de cartas de origen desconocido, aunque la primera referencia que se tiene de él data de comienzos del siglo XVII.

El juego consiste en, mediante la suma de dos o más cartas, conseguir 21 puntos o, en su defecto, acercarse lo más posible, siempre sin pasarse. El valor de cada carta numérica es el propio número, el de las figuras es diez, y el as puede valer once o uno, dependiendo de las necesidades según el desarrollo del juego.

Así, en el Blackjack nuestro contrincante es el croupier, que juega con reglas estrictas: recibirá una o dos cartas (blackjack europeo o americano, respectivamente), siempre una a la vista, y seguirá pidiendo carta mientras su puntuación sea 16 o menor, y se plantará automáticamente si es 17 o mayor, y todo esto es independiente de las cartas que tengan los jugadores. Si el jugador hace Blackjack, es decir, 21 puntos con las dos cartas iniciales (as+figura), gana a razón de 3:2. Si no es así,las ganancias son de 1:1 en base a lo apostado. Por último, si se produce un empate, nadie gana ni pierde.

Además, tenemos varias opciones una vez recibidas las cartas iniciales:
-Pedir: cuando pides una carta más, el valor de ésta se añade al de las iniciales.
-Plantarse: eso significa que estás contento con el valor de las cartas que tienes sobre la mesa, y no se te repartirán más cartas.
-Dividir: esta opción la tenemos cuando nuestras dos cartas iniciales son del mismo valor numérico, como dos figuras. A cada carta se le añadirá una más, y cada pareja tendrá la misma apuesta inicial. Si con la nueva carta vuelve a ocurrir lo mismo, podemos repetir operación.
-Doblar: si doblamos la apuesta inicial, el croupier nos repartirá sólo una carta adicional.
-Asegurar: si la primera carta del croupier es un as, podemos asegurar. Consiste en apostar la mitad de nuestra apuesta inicial a que conseguirá Blackjack, es decir, 21 puntos con sus dos cartas iniciales.
-Rendirse: aunque esta es una opción que se da en muy pocos casinos, algunos sí la ofrecen. Si creyésemos que nuestras cartas iniciales no pudiesen vencer y nos retirásemos, sólo perderíamos la mitad de la apuesta inicial.

Para concluir, debemos tener en cuenta que el Blackjack no es un juego de azar (al menos no totalmente), sino que hay múltiples aspectos a tener en cuenta.