Juegos Tragamonedas (Slots)

Sin duda, uno de los juegos de casino con menos secretos en su desarrollo: se apuesta, giran los carretes, y ya está: o se gana, o se pierde. Sin embargo, siempre hay que tener en cuenta algunos elementos, como, por ejemplo, la cantidad de variedades existentes, casi imposibles de enumerar. Pese a todo, el funcionamiento de todas ellas es bastante parecido.

Lo primero que hay que hacer antes de enfrentarnos a una slot machine es, como en cualquier otro juego de apuestas, controlar el dinero que tenemos y, en base a eso, hacer una apuesta mayor o menor. Eso es lo que se denomina el bankroll, nuestro presupuesto para apostar.

El siguiente punto está en el conocimiento de cada máquina a la que juguemos. Para ello debemos, antes de jugar, repasar la tabla de premios, apuestas, líneas de pago, etc. Sin embargo, si los datos nos lían al principio, cosa que puede pasar, no hay más que hacer girar los carretes un par de veces, y nos familiarizaremos rápidamente con su funcionamiento. Como consejo, diremos que es mejor empezar jugando en el modo por diversión, así no hay opción de perder nuestro dinero mientras conocemos la máquina.

Entre todas las tragamonedas hay de varios tipos: de 3 ó 5 carretes, con líneas de pago que pueden ir desde una hasta 50, y de temáticas muy diferentes. Cada una, además, tiene una lista de premios que puede variar: en algunas será más fácil ganar, pero los premios también pueden ser menores.

Por supuesto, en las slots multilíneas tenemos la opción de apostar sólo a una línea o a varias, aunque también variará el dinero apostado; claro que, según aumenta éste, mayor será el premio. Mención especial merecen las máquinas progresivas, en las que, no sin bastante dificultad, podemos llevarnos un bote acumulado que aumenta con una parte de las apuestas realizadas por cada uno de los jugadores en la máquina. Eso sí, para ganar este jackpot debes apostar lo máximo permitido.

Por último, debemos tener en cuenta que cada máquina paga un porcentaje determinado del dinero apostado: suele ser alrededor del 90%, pero las hay que pagan más o menos. Cualquier casino online debería poder mostrar, a través de un centro de test interactivo acreditado, su propio porcentaje de pago.

La cuestión más importante es jugar a la máquina tragaperras en la que nos sintamos más cómodos, al fin y al cabo lo hacemos por diversión; debemos afrontarlo con la convicción de que podemos perder dinero, y no con la idea de ganarlo fácilmente. Por supuesto, debemos desconfiar de aquéllos que nos dan la receta milagrosa para ganar de forma rápida y sencilla, pues no hay manera de hacerlo sistemáticamente.